El arbol pistachero y sus cuidados ante el verano. Datos a tener en cuenta.

El verano es una etapa crucial para el pistachero, ya que es cuando se produce el engorde y la maduración del fruto. Requiere un manejo específico para asegurar una buena cosecha. Aquí te detallo los cuidados más importantes:

1. Riego:

  • Necesidades Hídricas: Aunque el pistachero es resistente a la sequía, para una producción óptima necesita un riego adecuado, especialmente durante el engorde del fruto (junio-julio). Las necesidades hídricas anuales suelen oscilar entre 300 y 600 mm, o entre 2.500 y 4.000 m³/ha/año en regadío.
  • Frecuencia y Cantidad:
    • Árboles jóvenes (menos de 9-10 años): Riegos más cortos y frecuentes, ya que su sistema radicular no está completamente desarrollado.
    • Árboles adultos (más de 9-10 años): Riegos abundantes pero menos frecuentes (cada 7-10 días, o incluso cada 10-14 días según el suelo y el clima). Reaccionan mejor a riegos abundantes y poco frecuentes que a riegos pequeños y muy frecuentes.
  • Momentos clave: La demanda de agua es mayor en primavera y verano, especialmente durante la floración, el cuajado y el engorde del fruto (junio-julio). Se recomienda reducir ligeramente el riego en la etapa de maduración (agosto-septiembre) para favorecer la calidad del fruto.
  • Sistema de riego: El riego por goteo es el más eficiente y recomendado, ya que suministra el agua directamente a la zona radicular, evitando encharcamientos.

2. Fertilización:

  • Potasio (K) y Calcio (Ca): Son nutrientes esenciales en julio para aumentar el tamaño y peso del fruto, y mejorar la cáscara.
  • Nitrógeno (N): En septiembre (hacia el final del verano), ayuda a la formación de reservas para el siguiente ciclo.
  • Método de aplicación: En regadío, la fertirrigación es lo más común. En secanos áridos, se pueden usar abonos foliares.

3. Poda en verde (Mantenimiento en verano):

  • La poda principal del pistachero se realiza generalmente en invierno, cuando el árbol está en dormancia. Sin embargo, en verano se realiza una «poda en verde» más ligera con los siguientes objetivos:
    • Eliminar chupones: Son ramas de crecimiento rápido que consumen mucha energía pero no son productivas.
    • Controlar el tamaño de la copa: Favorece un equilibrio adecuado y una mejor entrada de luz solar a todas las ramas.
    • Quitar ramas dañadas o enfermas: Previene la propagación de problemas al resto del árbol.
  • Importante: Evita podas drásticas en verano, ya que las heridas abiertas pueden debilitar la planta, aumentar la pérdida de savia y favorecer la entrada de enfermedades.

4. Control de plagas y enfermedades:

  • El verano, especialmente con altas temperaturas y humedad (después de lluvias), puede favorecer la aparición de ciertas enfermedades fúngicas.
  • Enfermedades a tener en cuenta:
    • Alternaria: Aparece a principios de verano, especialmente con lluvias y humedad en julio y agosto. Causa manchas en las hojas y puede afectar los frutos. Para controlarla, es importante una buena aireación (mediante podas ligeras), eliminación de malas hierbas y, en casos graves, reducción del riego en las primeras semanas de agosto.
    • Botriosfera: Se propaga por el aire entre mayo y octubre, y los síntomas pueden incluir marchitez de brotes y hojas, con manchas marrones. Afecta especialmente cuando hay plagas como la chinche verde.
    • Roya: Manchas pardas o rojizas en las hojas, rodeadas de un halo amarillo. Es más común con temperaturas y humedad elevadas.
  • Prevención:
    • Mantener una buena aireación de la copa.
    • Eliminar malas hierbas.
    • Evitar encharcamientos y exceso de humedad.
    • Monitorear la aparición de plagas (como la chinche verde o psilas) que pueden debilitar el árbol y hacerlo más susceptible a enfermedades.

5. Otros cuidados:

  • Labores del suelo: Realizar labores profundas cruzadas (subsolador o arado de palas) y luego una pasada con cultivador para afinar el terreno. Esto ayuda a la aireación y al drenaje.
  • Protección: En los primeros años, es importante tutelar los árboles y protegerlos con malla para asegurar un crecimiento correcto.
  • Manejo de malezas: Mantener el suelo libre de malas hierbas y aplicar acolchado (mulch) para conservar la humedad y mejorar la producción de frutos.

En resumen, los cuidados del pistachero en verano se centran principalmente en un manejo adecuado del riego, una fertilización estratégica para el engorde del fruto, una poda de mantenimiento ligera y el monitoreo y control de posibles plagas y enfermedades, especialmente las fúngicas que proliferan con la humedad y el calor.