El vino de hielo de Canadá, un lujo que hay que degustar.

El vino de hielo se elabora mediante un proceso meticuloso que aprovecha las bajas temperaturas invernales para obtener uvas congeladas y concentradas en azúcares. Aquí tienes los pasos clave:

  1. Cosecha tardía: Las uvas se dejan en la vid después de la temporada de cosecha normal. Esto permite que maduren aún más y desarrollen niveles más altos de azúcares y sabores.
  2. Espera del frío: Las uvas permanecen en la vid hasta que la temperatura desciende a aproximadamente -8°C (17.6°F). En este punto, están completamente congeladas.
  3. Cosecha manual: Las uvas congeladas se cosechan a mano, con cuidado para evitar dañarlas. Este proceso suele realizarse de noche o al amanecer para mantener las uvas frías.
  4. Prensado: Las uvas congeladas se prensan inmediatamente después de la cosecha. Debido a la congelación, el jugo resultante es muy concentrado en azúcares y sabores.
  5. Fermentación: El jugo se fermenta lentamente a temperaturas frías durante varios meses. La fermentación se detiene antes de que todo el azúcar se convierta en alcohol, lo que mantiene la dulzura característica del icewine.
  6. Envejecimiento: El vino de hielo se envejece en barricas de roble o acero inoxidable durante al menos un año para desarrollar su complejidad y equilibrio.
  7. Embotellado: Finalmente, se embotella y se etiqueta como icewine. Es importante destacar que el auténtico icewine se produce a partir de viñedos congelados de forma natural, sin congelación artificial.

¡El resultado es un vino dulce, lujoso y perfecto para acompañar postres o quesos!