Para plantar olivos productivos en España, te dejamos algunos aspectos clave a considerar antes de decidirte:
1. Elección de la variedad:
- Picual: Es una de las variedades más cultivadas en España, especialmente en Jaén. Ofrece un alto rendimiento de aceite de gran estabilidad y calidad, con un sabor frutado, amargo y algo picante. Es resistente y se adapta bien a diferentes condiciones.
- Arbequina: Originaria de Cataluña, produce un aceite frutado, dulce y delicado. Es una variedad de entrada en producción más temprana y de menor vigor, lo que la hace adecuada para plantaciones de alta densidad.
- Hojiblanca: Predominante en Andalucía (Málaga, Sevilla, Córdoba), su aceite es frutado, con toques herbáceos, ligeramente dulce al principio y algo amargo y picante al final. También se utiliza como aceituna de mesa. Es resistente al frío y al calor.
- Cornicabra: Principalmente cultivada en Castilla-La Mancha, su aceite es aromático, con un frutado fresco, dulce y un ligero amargor y picor.
- Empeltre: Típica de Aragón, produce un aceite dorado, aromático, dulce y delicado.
- Picudo: Propia de Córdoba (Baena y Priego de Córdoba), su aceite tiene aromas a manzana y almendra verde, con un equilibrio entre dulce, amargo y picante.
- Manzanilla: Principalmente en Sevilla, produce un aceite suave y algo dulce con toques de frutos secos. También es muy apreciada como aceituna de mesa.
Consideraciones al elegir la variedad:
- Clima de la zona: Algunas variedades se adaptan mejor a ciertas condiciones climáticas (temperaturas, horas de frío, etc.).
- Tipo de aceite deseado: Cada variedad tiene un perfil de sabor y unas características de aceite particulares.
- Uso principal: ¿Se busca principalmente aceite o también aceituna de mesa?
- Densidad de plantación: Algunas variedades se adaptan mejor a plantaciones de alta densidad que otras.
- Resistencia a enfermedades: Algunas variedades son más resistentes a ciertas plagas y enfermedades.
2. Marco de plantación y densidad:
- Tradicional: Espaciamiento amplio (7-12 x 5-10 m), baja densidad (80-120 árboles/ha). Adecuado para terrenos con pendiente y recolección menos mecanizada.
- Intensivo: Densidad media (200-600 árboles/ha), espaciamiento entre filas más amplio (6-7 m). Permite la mecanización de la recolección con vibradores de tronco.
- Superintensivo: Alta densidad (1000-2000 árboles/ha), espaciamiento reducido (4 x 1.5 m). Requiere riego y permite la recolección mecanizada integral con cosechadoras.
3. Suelo y clima:
- Suelo: Prefiere suelos bien drenados y aireados, con un pH entre 6.5 y 8.5. Evitar zonas con encharcamientos o niveles freáticos altos.
- Clima: El clima mediterráneo es óptimo, con inviernos suaves a frescos (necesidad de horas de frío para la floración), ausencia de heladas tardías y veranos largos, cálidos y secos para la maduración del fruto. Necesita una buena cantidad de horas de sol anuales (2400-2700).
4. Plantación:
- La mejor época para plantar es en otoño o primavera, evitando temperaturas extremas y riesgo de heladas.
- El hoyo de plantación debe ser lo suficientemente grande para albergar las raíces sin doblarlas.
- Asegurarse de que el cuello de la raíz quede al nivel del suelo.
- Regar abundantemente después de plantar.
5. Cuidados del olivo:
- Riego: Aunque el olivo es resistente a la sequía, un riego adecuado, especialmente en los primeros años y en periodos críticos (floración, crecimiento del fruto, acumulación de aceite), aumenta la producción. La frecuencia y cantidad dependerán del clima, el suelo y la edad del árbol.
- Fertilización: Es importante realizar análisis de suelo para determinar las necesidades de nutrientes. Generalmente, el olivo necesita nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, entre otros.
- Poda: La poda es fundamental para dar forma al árbol, favorecer la entrada de luz y aire, eliminar ramas secas o enfermas y equilibrar el crecimiento vegetativo con la producción de frutos. Se suele realizar después de la cosecha.
- Control de plagas y enfermedades: Es importante monitorear el olivar para detectar a tiempo posibles plagas (mosca del olivo, cochinilla, etc.) y enfermedades (repilo, tuberculosis, etc.) y aplicar tratamientos adecuados de forma preventiva o curativa.
- Acolchado: Colocar una capa de materia orgánica alrededor del tronco ayuda a conservar la humedad del suelo, controlar las malas hierbas y aportar nutrientes.
6. Polinización:
- La mayoría de las variedades de olivo son autocompatibles, es decir, pueden producir fruto con su propio polen. Sin embargo, la polinización cruzada entre diferentes variedades puede aumentar la producción en algunos casos. El viento es el principal agente polinizador.
Siguiendo estas pautas, podrás establecer un olivar productivo en España. ¡Mucha suerte!


