SOMOS FABRICANTES
Cuando realizamos una plantación de cualquier tipo debemos tener en cuenta que, desde el minuto uno, existen una serie de roedores y alimañas que buscan exacta y concretamente alimentarse del tallo tierno leñoso del plantón, y, por la experiencia de algunos agricultores, nos han indicado que por este motivo han pedido más del 40% de la plantación, si no más. Existen, además, otros factores que pueden dañar o matar el planton y éstos son, entre otros, los cambios bruscos de temperatura, el estrés hídrico, competencia vegetal o la aplicación de productos quimicos como herbicidas, imposibles de aplicar sin protección del arbol, en el cuello de la raíz, antes de los 2 años de vida. Con todos los problemas descritos anteriormente, la simple y económica utilización del protector, impide que ocurran los daños descritos y, además, aportamos al arbol un crecimiento acelerado porque la evaporación expelida por la planta se condensa en las paredes internas del protector y posteriormente precipita en forma de agua en la propia planta, consiguiendo generar un ambiente propicio para su crecimiento, contando además para dicho crecimiento con una atmosfera rica en CO2 de la propia planta. Aporta un ratio de sombreo exacto al plantón sin mermar en absoluto la funcion fotosintética y, dado su color «tierra mimético» no hay un impcato visual de la plantación hasta que salen las hojas del arbol y, sí, estonces queda una plantación maravillosa.

















