Antes que nada, agradecimiento y reconocimiento a los miles y miles de voluntarios que se han dejado la piel en las poblaciones afectadas por esta DANA que, sin lugar a ninguna duda, fueron claves desde el primer momento: desescombros, quitar barros y lodos, rescatar a gente, donar viveres, alimentos, medicinas, agua, ropa y apoyo. Estoy seguro de que nos dejamos algo, pero sin estos voluntarios, nada iria hacia adelante. Cómo esta mala experiencia meteorologica ha transformado la sociedad y la solidaridad entre los ciudadanos es un hecho.
Ahora despues de casi un mes queda una labor ingente de reconstrucción, de apoyo a los que la gente que lo ha perdido absolutamente todo, miles de empresas que no pueden abrir de nuevo porque quedaron anegadas, con sus productos, maquinarias y vehículos dentro, miles de casas particulares llenas de fango con los enseres y ropa inservibles, vehiculos destrozados por la riada, miles de puestos de trabajo perdidos, vias de comunicación interrumpidas y muchas más calamidades añadidas. Todo esto se deberá ir solucionando más tempranop que tarde, reconstruyendo casas, calles carreteras, alcantarillado, alumbrado y volver a renacer de nuevo, como otras tantas veces lo han hecho los valencianos.
Es una condicion imprescindible que el Estado modifique y solucione las avenidas de agua en los barrancos, instale presas en lugar que destruirlas. En definitiva, nos quedo un largo camino del que deberemos aprender de los errores cometidos y sobre todo, desde esta humilde pagina, nuestro más sentido recuerdo a todos y cada uno de los fallecidos y damnificados.


