Cómo utilizar correctamente los tutores para plantas y arboles
Usar tutores correctamente es crucial para el buen desarrollo de plantas y árboles jóvenes, especialmente aquellos con tallos débiles, que crecen en zonas ventosas o que producen frutos pesados. Aquí te explico cómo hacerlo correctamente:
¿Qué son los tutores?
Son soportes que se colocan junto a la planta o árbol para guiar su crecimiento vertical y evitar que se doblen o rompan. Pueden ser de diferentes materiales:
- Madera: Económicos y naturales.
- Bambú: Ligeros y resistentes.
- Metal: Duraderos, pero pueden calentarse con el sol.
- Fibra de vidrio: Resistentes a la intemperie y muy duraderos.
¿Cuándo usar tutores?
- Al plantar: Es el mejor momento para evitar dañar las raíces.
- Cuando la planta es joven: Para guiar su crecimiento desde el principio, junto con un protector.
- Plantas con tallos débiles: Como tomates, judías o algunas flores.
- Árboles recién plantados: Para protegerlos del viento, junto con un protector.
- Zonas ventosas: Para evitar que las plantas se doblen, junto con un protector.
- Plantas con frutos pesados: Para evitar que las ramas se rompan.
¿Cómo colocar los tutores?
- Elige el tutor adecuado: Debe ser lo suficientemente alto para sostener la planta a medida que crece, pero sin ser excesivamente largo. Para árboles, la altura del tutor debe ser aproximadamente un tercio de la altura del árbol.
- Coloca el tutor antes o justo después de plantar: Esto evita dañar las raíces.
- Entierra el tutor firmemente: Asegúrate de que esté estable y no se mueva. Para árboles, se recomienda enterrarlo a unos 70 cm de profundidad.
- Coloca el tutor a una distancia adecuada del tallo: No debe estar pegado para evitar rozaduras y permitir el crecimiento del tronco. Una distancia de 5-10 cm suele ser suficiente.
- Ata la planta al tutor con cuidado: Utiliza materiales suaves y flexibles como cintas de tela, rafia, cuerda de yute o bridas especiales para plantas. Evita alambres o cuerdas finas que puedan dañar la corteza.
- Ata la planta sin apretar demasiado: Debe permitir el movimiento natural de la planta, pero sin que se doble o se rompa. Deja un poco de holgura.
- Realiza ataduras en varios puntos: Distribuye el peso de la planta a lo largo del tutor.
- Revisa las ataduras periódicamente: A medida que la planta crece, es posible que necesites aflojar o ajustar las ataduras.
- Retira los tutores cuando ya no sean necesarios: Una vez que la planta o el árbol sean lo suficientemente fuertes para sostenerse por sí mismos, retira los tutores para evitar que restrinjan su crecimiento.
Consejos adicionales para árboles:
- En árboles jóvenes, se suelen usar 1-3 tutores: Dependiendo del tamaño del árbol y las condiciones del lugar.
- Si se usan varios tutores, distribúyelos alrededor del árbol: De forma que ofrezcan un soporte equilibrado.
- En zonas con vientos fuertes, se puede inclinar el tutor a favor del viento: Para ofrecer mayor resistencia.
- Utiliza protectores de corteza: Para evitar rozaduras entre el tutor y el tronco.
Ejemplos específicos:
- Tomates: Se suelen usar tutores verticales o jaulas. Se atan los tallos principales al tutor a medida que crecen.
- Árboles frutales jóvenes: Se suelen usar 1-3 tutores para protegerlos del viento y guiar su crecimiento inicial.
- Plantas trepadoras: Se utilizan espalderas, enrejados o tutores verticales para que se enreden y crezcan.
Siguiendo estos consejos, te asegurarás de que tus plantas y árboles crezcan fuertes y sanos, con un soporte adecuado que les permita desarrollarse de la mejor manera posible. Recuerda adaptar estas recomendaciones a las necesidades específicas de cada especie y a las condiciones de tu entorno


